15.2.08

La prisión en Noruega

La gente nunca debe olvidar que la pena privativa de la libertad no incluye violaciones físicas, insalubridad ni asinamiento. Desgraciadamente sólo algunos países como Noruega lo entienden. Un ejemplo a seguir.







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El verdadero perfil de Gates en Facebook

Hace unos días se conoció la noticia de que Bill Gates abandonaba Facebook porque recibía unas 8 mil invitaciones por día, lo que se tornaba incontrolable (Bill, podés configurar tu cuenta para estar invisible, ¿sabías?). Sin embargo, Valleywag reveló hoy que sigue usándolo pero desde otro perfil:



Las perlitas, sólo tiene 110 amigos y en sus intereses escribió mal Hemingway y Asimov (¡qué sorpresa!).

Simpsons: Especial de Halloween REAL

Los Simpsons son una serie tan popular que toda clase de celebridade se prestan a poner su voz para que los guionistas se burlen un poco de ellas. Lo que no habíamos pensado es el gran número de invitados que murieron luego de hacerlo. Aquí la escalofriante lista:

* The Ramones
* Ann Bancroft
* Tito Puente
* Chick Hearn
* Bob Denver
* Jack Lemon
* Barry White
* George Harrison
* Johnny Carson
* Audrey Meadows
* Bob Hope
* Joe C
* Jim Varney
* Lawrence Tierney
* Johnny Cash
* John Entwistle of The Who
* Johnny Unitas
* Rod Steiger
* Linda McCartney
* Paul Winfield
* Rodney Dangerfield
* George Plimpton
* Stephen Jay Gould
* Steve Allen
* Werner Klemperer
* Phil Hartman
* Doris Grau
* Ron Taylor
* Isabel Sanford
* Jonathan Melvion of The Smashing Pumpkins
* Dennis Weaver
* Tom Poston
* James Brown
* Robert Goulet
* Harry Morgan

Y aquí la caricatura de cada uno:



Ok, la serie ya tiene varios años y la mayoría de los muertos no eran precisamente jovenes, pero sigue siendo sorprendente.

Visto en Mangas Verdes

14.2.08

Oasis real

Todos hemos oído hablar de los Oasis, pero, ¿Alguna vez habías visto uno real? Este queda en Huacachina, Perú (no, nada de Sahara).





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Buena definición de seguridad

13.2.08

Árboles devoradores

No, no son plantas carnivoras; es lo que ocurre cuando algo se cruza en el extremadamente lento pero firme desarrollo de los árboles.







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Actrices increíblemente parecidas

Observen las siguientes imágenes:



No, no se trata de la misma persona en diferentes momentos de su vida, ni tampoco de parientes. Son Ellen Pompeo (Meredith Grey en Grey's Anatomy); Rene Zellweger (de El diario de Bridget Jones) y Debra Jo Rupp (Kitty en That '70s Show). Me resultaron tan parecidas que tuve que juntarlas para que sea más notorio aun.

Billete de 100 mil dólares

Sí, el billete de US$100.000 que ven aquí abajo es real y auténtico. Se imprimieron 42 mil de ellos; allá por los años 30, pero sólo eran utilizables por el gobierno y no para libre circulación.



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12.2.08

El repugnante oficial Rivieri

Aquí tenemos a un policia yankee abusando de su poder con un chico de 14 años. Al fin un buen uso para YouTube y los celulares con cámara: exponer las pequeñas injusticias cotidianas que los medios ignoran.

Geometría de la muerte



Tomada por Deborah Lattimore

Torta geek

Feliz cumpleaños para el informático.

Londres destruida

Generosas estadísticas

"La estadística es la ciencia según la cual si tu tienes dos gallinas y yo ninguna, ambos tenemos una gallina".

-Frikipedia, enciclopedia para frikis (vía)

Video casero de Michael C.Hall (Dexter)

Soy un total fanático de la serie de TV Dexter, así que luego de ver las primeras 2 temporadas (en Octubre sale la tercera) me puse a buscar si había algo más en YouTube. Encontré una especie de entrevista casera a Michael C.Hall, su protagonista. Observen la perturbadora mirada que tiene, la sonrisa oculta, ¡parece Dex!.

ACLARACION: en la breve nota revela algunos datos sobre el final de la primera temporada, si aún no la terminaron de ver bajen el volumen :P

Polución en Moscú

La imagen del progreso...



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11.2.08

Versión realista de Spiderman

De chico era tan fanático de Spiderman que le hice comprarme un traje a mi papá (finalmente consiguió uno bueno en un viaje a Italia; la caja decía Uomo Ragno, muy extraño). Las consecuencias fueron levemente graves: un día caí de una escalada hogareña y casi casi me corto la lengua en dos, aunque aún conservo la cicatriz de dos dientes que quedó grabada sobre ella.



Otros superhéroes con este estilo aquí.

La obsesión de Paso de los Toros

Todo comenzó cuando pasaron en TV el nuevo comercial de Paso de los Toros, una bebida bastante conocida a nivel mundial (aunque de hecho jamás vi a alguien consumiéndola en la práctica). Me sorprendió que todavía conserven el mismo slogan que hace 10 años: arrolla la sed. El concepto sigue girando en torno a terminar con la sed, violentamente. En el anuncio (denominado "besos") se burlan de las gaseosas *dulces*, afirmando que -como era de esperarse- ellas no quitan la sed.

En verdad no entiendo la obsesión de Paso de los Toros con la SED. Señores publicistas, generalmente no bebemos por esa primitiva razón. Y cuando lo hacemos, ello se debe a que antes hemos realizado alguna clase de esfuerzo físico, como un deporte por ejemplo (¡Gatorade!). Sin embargo, el muchacho del anuncio éste tiene puesta una campera y parece estar bastante relajado, sin rastro alguno de cansancio ni de lógica sed. ¿Quién demonios tiene sed en un día de otoño-invierno, caminando por la calle? Entiendo que la publicidad pretende ser absurda, pero no lo intenta precisamente en esa parte; y eso es lo indignante.

Podemos concluir entonces en que nadie normal toma Paso de los Toros por necesidad -sed- ni tampoco por gusto -ellos mismos admiten que es particularmente horrible, en contraposicion con lo dulce-. Cabe preguntarse, ¿Cómo pueden seguir fabricándola si nadie la consume...? Estimo que su mercado está centrado principalmente en malas personas (villanos, delincuentes, tiranos, asesinos seriales, etc.). Visto así, tiene perfecto sentido imaginar a un ser despreciable disfrutando de una bebida como ésta.

Finalmente, acá pueden ver la infame publicidad:



Aclaración: Todo el texto fue escrito en tono humorístico (aka, no me demanden tiernos lawyers de PepsiCo).

Paradoja tecnológica

Dada la baja seguridad de los productos MS, es razonable esperar que le hackeen la cuenta de Hotmail a una chica adolescente común.

Pero, ¿A Omar Shahine -Senior Lead Program Manager de, precisamente, Hotmail-? Así fue, ayer mismo. Y hoy lo comenta en su blog, casi al borde de las lagrimas ("me siento extremadamente vulnerable ahora"). Un consuelo, Omar: Hotmail siente exactamente lo mismo que vos ;)

8.2.08

Falso kamikaze

No, no está loco el muchacho. Son las Victoria Falls, y en esa época del año las aguas están bajas.

Paradoja cotidiana



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El mundo del petróleo

Un mapa bastante original donde podemos ver los países del mundo con sus dimensiones geográficas alteradas según su cantidad de petróleo.



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Basura



Esa mancha que ven en el océano pacifico es nada menos que basura, puro plástico contaminante del tamaño de Alemania.

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7.2.08

Perdido

Por Mauro Borione

El señor Fernandez necesita una cosa. Lo perturbador de perderla, además de los obvios pormenores que apareja el no disponer de algo propio, es que sea uno mismo su único responsable, el causante de un abandono extrañamente obligatorio e indeseado. La fidelidad de la cosa se torna cruel, siquiera con la mayor voluntad consigue que realice un mínimo esfuerzo por acercarse; su imparcialidad es insoportable: para bien y para mal le dice «aquí estoy» desde un lugar cercanamente remoto.

Para apalear la amargura que le produce no encontrarla, aunque con igual impotencia, comienza a recordar (encontrar) momentos de gloria cotidiana en que problemas como este finalmente se resolvían. Resulta difícil, lejano como esos recuerdos, imaginar que suceda ahora.

Como una rebelión de los objetos, algunos desaparecen o son encubiertos por otros. «He buscado en cada rincón del lugar, no salió de aquí, es prácticamente una fantasía que no esté. Irracional. Y cada vez que vuelvo a buscar de diferentes modos, me resulta más increíble. Ya no tengo fe en ese recoveco aún no inspeccionado. Los he revisado todos.»

Detiene la búsqueda por un momento, en parte por cansancio y en parte por la esperanza desesperada de que la cosa finalmente aparezca de la nada. El cansancio tarda bastante más que la esperanza en irse. Se pone de pie. Da vueltas. No está ansioso, ya lo estuvo antes; que la ansiedad fuese un estado largo y prolongado hubiese sido prácticamente contradictorio con su condición: esperar durante mucho tiempo que algo ocurra inmediatamente. No teme a sentirse resignado, pues sabe que nadie puede resignarse por completo, nadie tiene tal poder negativo. La esperanza ha vuelto. Mas vueltas porque ya no está cansado. Cae en la cuenta de que encontrar ese objeto es lo único que le importa, y que no podrá hacer nada hasta conseguirlo.

—¡Aquí está! —dice eufórico entre bendiciones y maldiciones. Pero ¿dónde estoy? —se pregunta casi al mismo tiempo, con tal sorpresa que supera a la anterior.

Nadie lo encontrará. Hace tiempo que ya nadie lo recuerda, solo faltaba que él mismo se perdiera, junto con aquella cosa inanimada que en todo momento lo esperó.

1.2.08

Alucinaciones

Por Mauro Borione

La primavera: días cálidos en un punto sumamente agradable; livianos y tibios. En esta época es cuando Laura se pone más linda, le sienta perfecto la estación. El impacto del sol sobre su cabello rubio crea un color dorado con mucho brillo, hasta el oro suele ser opaco en comparación a ella. Es tan frágil y dulce que no me canso de admirarla. Yo soy de hablar mucho y Laura es muy callada, quizás es por eso que nos llevamos tan bien, o mejor dicho, nos llevábamos tan bien. Resulta difícil hablar de nosotros en tiempo pasado, fue tan reciente que me parece apresurado considerarlo como historia; pero bueno, debo aceptarlo.

Nos encontrábamos siempre en el jardín de la mansión, era nuestro lugar. El jardín todavía es el único espacio que no está infectado de tanta gente aburrida, y además, la brisa que corre por las tardes es exquisita, aire virgen para nuestros veteranos pulmones. Con Laura nos complementábamos muy bien.

En el jardín sólo éramos ella y yo, aunque una variada cantidad de sujetos observaban nuestros encuentros, siempre estáticos como espectadores minuciosos. Nosotros no hacíamos más que ignorarlos. Todo era perfecto, estábamos plenamente felices hasta que él entró en nuestras vidas.

Apareció un día, súbitamente. Alejandro decía llamarse y se la pasaba dando vueltas por el jardín todo el tiempo. De vez en cuando entraba a la mansión, pero al parecer se sentía más libre afuera, era menos vulnerable allí. No podía ignorarlo como hacía, sin problemas, con los demás sujetos. Alejandro tenía una postura arrogante y molestaba con su zumbido constante. Así, su presencia se hizo notar cada vez más; con suma rapidez tomó protagonismo y yo tenía el presentimiento de que Laura estaba interesada en él. Eso me ponía de muy mal humor, pero hasta el momento no eran más que sospechas mías.

Mi mayor decepción ocurrió una mañana, la última. Como siempre, salí al jardín y Laura ya estaba allí, pero no estaba sola. Ese imbécil de Alejandro estaba con ella, estaban juntos, besándose. La ira que surgió dentro de mí se hizo incontrolable, sentía que se escapaba de mi piel, flotaba. Mi vista tendió a nublarse y mis piernas trémulas. Estaba completamente enfermo de odio. La cordura desapareció de mi mente, los impulsos destructivos tomaron el control de la situación. La única opción que me quedaba era asesinar a alguien, toda la impotencia gestada tenía que salir, era una decisión tomada. Pero, ¿A quién? ¿A él? ¿A ella? ¿A los dos?. Me detuve a pensar por un instante, condición que no implicaba de ninguna forma que la razón volviera a mi conciencia; para agravar la situación, siendo la mañana aun no había tomado esa pastilla que suele calmarme. Él no valía la pena, era un mujeriego incurable sin otra intención que la de engrosar su lista de conquistas. Mi flamante y nocivo cólera ignoraba a Alejandro, todo era para Laura. Ella me había traicionado, se había burlado descaradamente de mis sentimientos... una más en este mundo de engaños. Ya no era especial y por eso merecía morir.

Estaba casi indefenso ante mí mismo. Me dirigí hacia ellos concentrado como un corredor que desea llegar a la meta, pero a paso lento; el final estaba muy cerca. El entorno —los árboles, el pasto, las flores— ya no existía, todo se reducía a Laura. Me puse frente a ella y le di un golpe con todas mis fuerzas; su figura frágil se desvaneció, cayó en medio del pasto y murió al instante. De alguna forma Alejandro pareció entregar su vida por Laura. Quizá sí estaba enamorado de ella. Sentí un pequeño pinchazo en mi cuello y me desmayé, muchas emociones habían explotado juntas como para poder resistirlas sin colapsar.

Las paredes frías y acolchonadas de ésta habitación me enervan cada vez más, sigo sin entender por qué estoy en éste extraño lugar hace tanto tiempo y ya no tengo ganas de salir al jardín. El hombre inexpresivo de delantal blanco o verde ayer me hizo reír mucho, me dijo que no debía deprimirme, ¡Me dijo que Laura era una flor! ¡Sí! ¡Un girasol más precisamente! ¡Y que Alejandro era una abeja!...pobre hombre, creo que está loco... tiene alucinaciones.